MOUCHO

Siendo muy niño y de niño oía esta cancioncilla, que me llamaba la atención intuyendo la moraleja (lección que se saca de un cuento, de una canción de una fábula, etc.)

MOUCHO
QUE ESTÁS NO PENEDO
ERES DE CARTÓN
ERES DE CARTÓN
NON TE TEÑO MEDO
oooOooo

Moucho, BUHO en castellano. Ave rapaz nocturna, de cabeza grande y con dos mechones de plumas parecidos a las orejas de un gato.



En la Escuela Pública de Puenteareas, de 1ª, 2ª y 3ª enseñanza, con los profesores D. Ramiro, D. José y D. Cesar, buenos profesionales con pedagogía, escuché la primera poesía que oía en mi tierna vida infantil, que dejaría marcada para siempre mi alma, ansiosa siempre de nuevos amaneceres.

(¿Título?)

Caminito de la escuela
muy contento marcha Pablo
con la mochila en la espalda
con la sonrisa en su rostro
y la canción en sus labios.
Yo seré hombre, iba diciendo
Yo seré hombre, iba cantando
mal lo pasaré de mayor
si no aprendo de muchacho
Dos por una dos
dos por dos son cuatro.
Por la tierra anda la hormiga
por el aire vuela el pájaro
¿Qué seré yo de mayor
si no aprendo de muchacho?
Dos por una dos
dos por dos son cuatro.



RECUERDO

Los alimentos estaban racionados y eran escasos. Emilio, hijo de una repartidora de pan, panadera empleada de la fábrica Panificadora Viguesa, solía hurtar alguna que otra valiosa barra de pan, que me traía al portal del Centro de Hijos de Vigo, y que le pagaba con las propinas que recibía de los socios, pan que compartía con un señor de una calle cercana, de aspecto elegante y culto, pero necesitado y con hambre, que, agradecido por mi generosidad, me compensaba regalándome libros de Dick Turpin, Victor Hugo, Vicente Blasco Ibáñez y otros autores famosos, que leía complacido e interesado, sumergiéndome en el fabuloso mundo de la literatura que me transportaba a los sueños y a las vidas de seres generosos y mezquinos.